Opinión.-
MI ESPAÑA
Siente mi alma
un profundo sentir,
que quema como una llamarada,
veo ahondar en ti miserias,
¡y no reconozco a mi querida España!
Caen malogradas mis lágrimas,
al verte yo sufrir,
despreciada y mancillada,
sesgan verdades, impera la histeria
y roban tu honor y tu tiara.
Una incierta calma,
me insta a escribir,
por verte humillada y ultrajada,
de una parte, contra toda o de media contra media
¡qué penita de mi España, con sus manos atadas!