El Faro

RELATOS DE LA HISTORIA DE MOTRIL

El Patrimonio Industrial del Azúcar de Motril

MANUEL DOMÍNGUEZ -Historiador. Hijo Predilecto de Motril-

La caña y el azúcar han formado parte de la historia de Motril a lo largo de siglos y que con toda su problemática económica y social posibilitaron el despegue económico de esta zona. Pero no fue un despegue ni mucho menos fácil, exento de contradicciones y problemas, sino que por el contrario estuvo lleno de periodos de expansión y de recesión, de intereses muchas veces encontrados y enfrentados y coyunturas propicias o contraproducentes a nivel local, nacional e incluso internacional no controlables desde Motril y, además, contando con una serie de ventajas e inconvenientes impuestos por el medio geográfico, económico, político y cultural que impusieron hábitos de explotación y producción en ocasiones obsoletos y generando una estructura de la propiedad  que aunque en sus inicios se mostró coherente con la dinámica económica de la zona, después no se modificó ante condiciones distintas y a la larga se mostró como un lastre que frenó, cuando no bloqueó totalmente, cualquier proceso de modernización de la estructura existente.

Desde la segunda mitad del siglo XVIII el sistema cañero – azucarero creado en Motril durante la Edad Moderna entró en crisis y aparecía como una especulación demasiado poco productiva para sostener ya una rentable economía agrícola y manufacturera.

La caña de azúcar desapareció de nuestra vega y con ella los antiguos ingenios y trapiches fabricantes de azúcar, apareciendo el algodón como nuevo monocultivo industrial desde los últimos años del siglo XVIII  hasta 1846, año en el que se abandona su cultivo por la falta de rentabilidad y es necesario proceder a una nueva sustitución agraria, en la que la caña fue de nuevo la alternativa con mas posibilidades y pronto la vega de Motril estaría cubierta casi totalmente por esta planta y por tanto, con ella, la aparición de las nuevas fábricas donde producir el azúcar en un proceso de industrialización muy rápido que, tras más de un siglo de actividad nos han dejado restos materiales que constituyen un importante legado para el patrimonio histórico de la ciudad.

Es a este patrimonio de la industria contemporánea del azúcar al que dedicamos este pequeño articulo divulgativo.

Fábrica “Nuestra Señora del Pilar”

Situada en la zona occidental de Motril en las cercanías del Rambla de las Brujas. Construida por la sociedad “Burgos, Domínguez y García” sobre 1882, inicio su primera molienda en1883.

Fue extensamente ampliada en 1929 tras ser adquirida por la Sociedad General Azucarera de España, además de otras construcciones anexas y modificaciones realizadas en la década de 1950. Continuó sus actividades fabriles hasta 1984 que cesó definitivamente la producción azucarera con el consiguiente cierre de la fábrica. Su apariencia actual es el resultado de todas las modificaciones arquitectónicas e industriales realizadas en el siglo XX.

En términos generales las dependencias conservadas actualmente son:

Naves de la antigua fábrica: Conjunto de cuatro naves adosadas con tejado a dos aguas y tres plantas de altura. Se usó para su construcción viguería de madera y columnas de fundición de hierro. En estas naves se encuentran las melazadoras, turbinas, secaderos y el antiguo almacén de azúcar.

Nave de molinos: Construida sobre 1929. Posee grandes proporciones y estructura de viguería de hierro. Se usó para alojar el tren de molinos cañeros construido por la empresa francesa Fives-Lille accionado por dos enormes máquinas de vapor.

Casa de la Administración: Edificio de planta rectangular de tres alturas que estaba destinado a oficinas y dirección de la fábrica.

Almacén de efectos: Integrado por un edificio de planta octogonal con patio central iluminado por una linterna y construido en el siglo XIX para caballerizas al que se le adosó posteriormente una pequeña nave rectangular con cubierta a dos aguas.

Almacén de azúcar: Edificio rectangular de importantes proporciones con cubierta a dos aguas. En su interior presenta dos alturas construidas con estructura metálica y columnas de fundición.

Calera: Es una de las construcciones más importantes desde el punto de vista industrial. Construida en la primera mitad del siglo XX.

Chimenea: Elemento de gran importancia como identificativo de la fábrica. Construida en 1929.

Todos esto elementos, además del importante volumen de maquinaria conservada, hacen de esta fábrica la idónea para la construcción de un museo de la industria azucarera en Motril que permita el recuerdo de una actividad económica tan importante para nuestra ciudad y su conservación como elemento patrimonial desde el punto de vista cultural e histórico.

INCENDIO DE LA FÁBRICA NTRA. SRA. DE LA CABEZA 1901

Fábrica “San Luis”

Construida en 1910 por el propietario local Luis Vinuesa Molina y que dejó definitivamente de producir azúcar en 1986. Situada en Minasierra y constituida por tres hileras de naves, resultado de la ampliación realizada en la década de 1940 al ser vendida a un comerciante motrileño apellidado Cienfuegos, destacando la nave de molinos y la sala de calderas. En 1961 fue vendida a una sociedad integrada entre otros por Rubiño, González Carrascosa y Escribano. En 1976 fue vendida a Destilerías Arehucas y rebautizada como “Azucarera de Minasierra” hasta su cierra definitivo en 1987. Sobre una colina cercana, está la chimenea junto a la que se construyó por la familia Vinuesa una bonita casa señorial. Conserva esta fábrica buena parte de su maquinaria, alguna perteneciente al siglo XIX como el tren de molinos de procedencia inglesa y algunas máquinas de vapor también decimonónicas.

Fábrica “Nuestra Señora de la Cabeza” (Alcoholera)

Esta fábrica construida por la familia Larios en 1855 junto a la carretera del Puerto, está casi por completo desaparecida en la actualidad, conservándose exclusivamente la chimenea y algunos edificios anexos. Incendiada en 1901 durante uno de los numerosos conflictos entre cañeros y fabricantes cerraría sus puertas al poco tiempo, siendo después adquirida por la Unión Alcoholera Española para destinarla a producción de alcoholes.

Fábrica “Nuestra Señora de las Angustias (Fabriquilla)

Situada en la parte oriental de Motril, fue construida por el empresario granadino Ramón Lachica y molió por primera vez en 1871. Cuando se constituyó la Sociedad General Azucarera de España fue vendida y cerrada en 1908. Conserva algunas de sus naves, habiendo sido restaurada totalmente una de ellas conocida como “Nave de los Arcos” y rehabilitados en la actualidad el resto de los edificios conservados para usos administrativos y municipales.

Fábrica “San Fernando”

El origen de esta fábrica, de la cual se conserva en la actualidad solo la chimenea, se remonta a una primera construcción fabril denominada “Santa Margarita” realizada por José Bermúdez de Castro en 1881 en las proximidades del Cerrillo Jaime. En 1890 fue adquirida por María Hernández, duquesa de Santoña, que la rebautizó con el nombre de “Las Tres Hermanas”. Poco tiempo después fue comprada por “Larios e Hijos” que la desmanteló llevándose la maquinaria a “Nuestra Señora de la Cabeza”. En 1905 los edificios de la fábrica fueron adquiridos por Fernando Díaz Quintana, Florencio Moreu y Laura Martínez de Roda, montando una nueva fábrica azucarera inaugurada en 1906 con el nombre de “San Fernando”. Esta industria fue comprada sobre 1917 por la razón social “Plandiúra y Carreras” denominándose ahora “Azucarera Motrileña”. Esta fábrica se cerró definitivamente en los años 70 del siglo XX y derribados todos sus edificios, ya ruinosos, en la segunda mitad de los años 90.

Fábrica “Nuestra Señora de Lourdes”

Construida en 1880 por la sociedad formada por “López, Jiménez y Herranz” frente a la fábrica San Fernando. Conocida popularmente como la “Fabrica del Habanero” era de pequeñas dimensiones y estuvo funcionando hasta 1907 que fue integrada en el trust de la Sociedad General Azucarera de España. Se conservan, rehabilitadas, parte de sus naves, actualmente dedicadas a almacenes y a otros usos comerciales.

Fábrica “Nuestra Señora de la Almudena”

Situada en el pago de Minasierra fue construida en los primeros años del siglo XX por José Burgos y su mujer Almudena Martel para moler sus propias cosechas cañeras. Estuvo en funcionamiento relativamente pocos años y fue desmantelada sobre los años 30. En 1976 sus edificios fueron adquiridos por Destilerías Arehucas para montar en ellos almacenes y una cadena de embotellado, sin que llegara a funcionar a pleno rendimiento. Posteriormente su chimenea y naves has sido rehabilitadas para usos comerciales relacionados con la hostelería.

Ingenio “San José”

Construido en el Varadero en 1875 por la sociedad regular colectiva “Aurioles, Ravassa y Moré” en el solar que ocupaba un antiguo castillo, pasó a ser propiedad de la Sociedad General Azucarera de España en 1911, año en que fue desmantelada y posteriormente derribada en la década de 1950. De esta fábrica de azúcar se conservan en la actualidad algunas de sus naves, reutilizadas para fines portuarios.

Fábrica “Santa Isabel”

Actualmente en ruinas y casi totalmente desaparecida, la fábrica fue construida por Isabel Gisbert López-Tornel y Socias, condesa de Torre-Isabel, y su marido Horacio Moreu Espinosa ya en el último tercio del siglo XIX y estaba en pleno funcionamiento en 1882. Se constituye como sociedad azucarera Santa Isabel en 1902. En los años 20 está en crisis, intentando ser reflotada por una nueva sociedad a cargo de la razón social “Plandiúra y Carreras”, propietarios de la “Azucarera Motrileña”. Tras la guerra Civil se terminó cerrando y desmantelando. Parte de su maquinaria sirvió para la azucarera del Carmen de Almuñécar.

De todas estas instalaciones industriales azucareras se han mantenido principalmente una gran parte de elementos arquitectónicos en regular estado y bastante maquinaria en algunas de ellas y todo en su conjunto, constituye una importante aproximación a un cercano pasado histórico de Motril, donde, como en siglos anteriores, cañas y azúcar rigieron en gran medida la economía, la política, la sociedad y hasta la vida misma de los motrileños. Es por esto que los elementos conservados de la industria de la azúcar contemporánea tienen un gran valor en el conjunto del patrimonio histórico de Motril como mudos testigos que son ya de nuestra historia más inmediata, cuya memoria material se debe conocer, valorar y conservar.

URL: http://elfaromotril.es/?p=112480

Escrito por ElFaro en 13 oct 2018. Archivado bajo Opinión. Puedes seguir las respuestas de esta entrada por el RSS 2.0. Puedes dejar una respuesta o un trackback a esta entrada

Deja un comentario

WordPress主题

Galería de fotos

Acceder Premium WordPress Themes
Wp Advanced Newspaper WordPress Themes Gabfire