El Faro

CUARENTA AÑOS DE CONVIVENCIA (III)

Vicente Fernández Guerrero

CUARENTA AÑOS DE CONVIVENCIA (III)

VICENTE FERNÁNDEZ GUERRERO (Foto de la época)

Estamos de aniversario, como le decía en anteriores citas sobre los 40 años de Convivencia,  cumplimos 40 años en EL FARO (1978-2018). Es por ello que le vamos a contar lo que ha sucedido y hemos publicado en EL FARO durante esos 40 años. En los cuatro volúmenes programados tendrá curiosidades, noticias, historia y opiniones de esos años en  Motril  y la  Costa, con miles de fotos de protagonistas y lugares de nuestra tierra. Porque, para entender el presente, hay que conocer el pasado. Así; si tiene más de 40 años, recordará el pasado y si tiene menos de 40 años, podrá conocerlo, porque vamos a ofrecer una mirada para el recuerdo a la historia de Motril y la Costa de los 40 años. Y afirmamos que hay que vivir el presente, sin olvidar el pasado.

Le ofrecemos en esta tercera cita, querido lector, la introducción del año 1979, que podrá leer en el primer volumen (1978-1987) de los cuatro volúmenes programados para la nueva publicación de EL FARO “Cuarenta años de Convivencia”. Seguimos publicando aquí en la sección de Opinión, año a año, las diez introducciones hasta el año 1987, con lo que le ofreceremos un adelanto completo del primer volumen.

1979: Cobo en estado puro

Comienza el año con el conflicto laboral de la pesca, el reajuste preocupante de PAMESA y el tirón hacia Granada de la Semana Verde. Los consejeros de la Junta tenían que “hacer cosas” y entre ellas, se les ocurrió recuperar la Semana Verde que Escribano había puesto en valor para promocionar nuestro potencial agrícola y decidieron hacerla itinerante y con sede en Granada capital. Tremendo error. En el plano nacional el personal de la banca también tenía movida laboral.

La noticia luctuosa local del año fue el fallecimiento de Julio Rodríguez Martínez, suceso que aglutinó en voluntades a la heterogénea sociedad motrileña por sus manifestaciones y reconocimiento a lo hecho por el ex ministro a favor de los habitantes de la Costa y Alpujarra.

La agricultura vuelve a tener un varapalo en el fruto de la patata, por unas pérdidas cercanas a los doscientos millones de pesetas, producidas por las heladas, al mismo se une la creciente incertidumbre sobre el futuro de la caña de azúcar …y sigue el calvario en la agricultura.

Año de elecciones generales en España para afianzar la gestión de Adolfo Suárez, que le hacen triunfador de las mismas; aunque no es el caso de Motril, donde el PSOE casi duplica en votos a la UCD.

En las elecciones municipales motrileñas barre la izquierda con la consolidación del líder populista Enrique Cobo Fernández (PTA), quien alcanza siete concejales a los que que sumarían los seis del PSOE y los dos del PC. No obstante, a iniciativa de Gerardo Esteva de la Torre, cabeza de lista de la UCD, que solo con seis concejales consigue llevar a todos los electos al convencimiento para que se vote como alcalde la lista más votada (la discordancia entre los demás grupos lo hizo más propicio); por lo que Enrique Cobo, hijo de guardia civil y con un hermano sacerdote, consigue ser alcalde en la nueva democracia después de la dictadura franquista, tras cuarenta y seis años de paréntesis. Inicia su primer mandato municipal de los dos que tuvo. Durante los primeros meses de su mandato puso especial énfasis en los temas urbanísticos, sociales y desprecio a la derecha, todo ello con mucha carga de idealismo; por lo que su gestión durante este año estuvo muy marcada por su populismo y las quejas de que la Ley le amarraba para hacer las cosas que él, como alcalde, necesitaba.  Fue un año de puesta en marcha de nuevas ordenanzas y la mini reforma fiscal, que le originó un fuerte enfrentamiento con la entonces poderosa Cámara de Comercio, que presidía Francisco Bustos Fernández. Acabó sus mandatos instalado en su mesa de camilla que puso en el despacho oficial, para terminar el año con colas ante el Ayuntamiento para que los necesitados recibieran el aguinaldo (unas mil quinientas pesetas), donativos que hizo con cargo al presupuesto municipal de Beneficencia.

Nuestro “pequeño gran jefe”, antes de ser alcalde, lo mismo se subía en un contenedor de basura para dar un mitin, y como alcalde, quería poner freno a los inversores del municipio “porque ya habían ganado mucho dinero y ahora correspondía el poder al pueblo”. Así puso a Motril, desde la inexperiencia y mucha voluntad, en el camino por hacer “con imaginación y no por caciquismo”, llegando, incluso, hasta cuestionar decisiones judiciales que le pusieron en el disparadero legal. Su política populista frenó en algunas de sus decisiones el desarrollo que en aquellos años pudo haber tenido Motril. Bien es verdad que había mucho, o todo por hacer, entre las primeras necesidades del pueblo estavan, entre otras, el alcantarillado, iluminación, espacios ambientales, etc., como incorporar el verde a nuestra ciudad, a todo ello le dedicó mucho esfuerzo; pero prestó poca atención a la iniciativa privada. Incluso se le llegó a pasar por la cabeza constituir una banca local con capital inicial de cien millones de pesetas. Tenía una “fuerte” oposición, incluso dentro de su equipo de gobierno, como era el PSOE, también inexperta, confiada e insegura; sólo la UCD, que no tenía poder alguno, manifestaba algo de aliciente en la vida política de Motril, a pesar de las rencillas internas de los centristas.

La prensa, que tanto le había gustado a Cobo en sus años de escalada, ya empezaba a serle incómoda y también la cuestionaba. No obstante hizo reflexiones muy interesantes como persona, que pueden seguir en el resumen del año.

En Junio, con lemas como «No más muertos en el camino. La zona paga 6.000 millones anuales. El Hospital solo costaría 700 millones», comienzan las primeras manifestaciones en pro del Hospital, congregando a más de quinientas personas en la plaza de España.

Ya, cuando la izquierda gobierna en el Ayuntamiento, se van dando de bruces con la realidad y sus posturas y comportamientos no son tan populistas; lo que comienza a originarles bastantes críticas de los más exigentes, e incluso algunos empiezan a reclamarles su voto.

El artículo 151 de la Constitución era la vía por la que aspiramos los andaluces para conseguir la Autonomía de Andalucía, Motril fue el segundo municipio andaluz en solicitarlo por acuerdo del Pleno municipal.

URL: http://elfaromotril.es/?p=110140

Escrito por ElFaro en 18 ago 2018. Archivado bajo Opinión. Puedes seguir las respuestas de esta entrada por el RSS 2.0. Puedes dejar una respuesta o un trackback a esta entrada

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