El Faro

RELATOS DE LA HISTORIA DE MOTRIL

ALONSO DE CONTRERAS Y SU PATRONATO PARA LA CONSTRUCCIÓN DE LA IGLESIA DE LA VICTORIA EN EL SIGLO XVII

MANUEL DOMÍNGUEZ -Historiador. Hijo Predilecto de Motril-

Había terminado la guerra de Granada con la derrota y expulsión de los moriscos, que supuso para la villa de Motril un enorme bache demográfico y económico. La población se había empobrecido extraordinariamente y, según testigos de le época, en esta villa se hacia bastante difícil la vida para los pocos más de 1.200 habitantes cristianos que quedaban en ella. En este contexto, en el verano de 1572 el Ayuntamiento solicitó a la orden de los Mínimos de la Victoria de Granada que fundasen un convento en Motril, argumentando que los clérigos de la Iglesia Mayor, eran insuficientes para atender las necesidades espirituales de los motrileños y los muchísimos forasteros que venían a trabajar en la temporada cañera.

Esta petición causa un gran inquietud en la villa, ya que gran parte de los vecinos opinaban que un convento era innecesario, porque con los 12 o 13 sacerdotes de la parroquia eran más que suficientes para administrar los sacramentos y que el costo que supondría la construcción de un edificio para el convento y una iglesia, evaluado en 2.300 ducados, era demasiado elevado para los escasos vecinos que era muy pobres y que no podrían pagar ni apremiándoles con penas de cárcel y que por esta razón  no se había llegado a crear un convento dedicado de Nuestra Señora de la Cabeza, de gran devoción entre  la población..

En realidad, y así lo afirman algunos testigos en la información encargada por el Arzobispado, la petición municipal se había hecho por la rencilla mantenida por uno de los regidores con los clérigos de la Iglesia Mayor, al negarse estos que en el entierro de la mujer del regidor, las campanas doblasen a pino, toque que estaba reservado exclusivamente a los difuntos varones.

En primer término, la iglesia y el convento de la Victoria en los inicios del siglo XX (Foto: El Faro)

Al final, por presiones del Ayuntamiento, el Arzobispo de Granada autoriza a los frailes Mininos de la Victoria a fundar su convento en Motril en 1573, proponiéndose por el Concejo el sitio más adecuado una huerta al sur de la villa que lindaba con la acequia y la muralla y a poniente con el hospital de Santa Ana y que era propiedad de Alonso de Contreras, el conde de Bornos, la marquesa de Valera y Juan Carrillo.

Se consiguió sin dificultad la donación de la huerta y se inició la obra del convento en 1578. En 1579 las obras continuaban sin interrupción y el 20 de abril de 1580 se tomó posesión de un solar anexo, entre el convento y el hospital para construir la iglesia.

Escritura de donación de la capilla mayor y entierro de la Iglesia de la Victoria a Alonso de Contreras. Año de1600 (Foto: El Faro)

Para la obra de la iglesia, los frailes, carecían de fondos y fue necesario conseguir un patrón que aportase el dinero necesario para la edificación. Ante la negativa de los Bornos y de los Valera y la imposibilidad económica del Ayuntamiento, fue Alonso de Contreras, regidor, gran hacendado y dueño de ingenios azucareros; el que al final se haría cargo de la fundación del patronato y del costo de la obra de la capilla mayor de la iglesia. El 1 de marzo de 1600 se otorga por parte de los religiosos la escritura de donación de la citada capilla mayor y la licencia para entierro en ella a favor de Alonso de Contreras y su mujer Ana Gutiérrez ante el escribano motrileño Luís Pérez de Robles; documento que se completa con la escritura de fundación y dotación de las distintas capellanías otorgada por la familia Contreras fechada en ese mismo año y por un monto total anual que se aproximaba a los 500 ducados anuales. La obra se terminó en 1604.

Al año siguiente Alonso de Contreras solicitó, y así le fue concedido, la instalación de una tribuna para su uso privado en el lateral de la capilla mayor, la colocación en el altar de dos imágenes de santos que había comprado en Granada y que su esposa pudiese entrar en el convento acompañada de su sequito de mujeres.

A la muerte de los fundadores, el patronato y la capellanía pasaron a sus sucesores que por línea femenina llegó hasta los marqueses de Algarinejo y así se mantuvo hasta la desamortización de 1834.

A principios del siglo XX los Agustinos, con objeto de arreglos importantes en la iglesia, abrieron la cripta de enterramiento de la capilla mayor y ya se la encontraron vacía, seguramente saqueada por las tropas francesas que en 1810 ocuparon Motril y que establecieron su cuartel en el convento e iglesia.

De todas maneras, en las paredes laterales de la citada capilla se han conservado dos grandes cartelas enmarcadas con decoración de yesería que, desde hace más de 400 años, nos recuerdan que una familia motrileña ayudó al levantar una de las iglesias más antiguas que conforman el patrimonio histórico-artístico de Motril.

URL: http://elfaromotril.es/?p=92133

Escrito por ElFaro en 31 ago 2017. Archivado bajo Opinión. Puedes seguir las respuestas de esta entrada por el RSS 2.0. Puedes dejar una respuesta o un trackback a esta entrada

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